Etiquetas
Categorias del Blog
Archivos del blog
Blog de Anne Astilleros
Tu Coach para el Éxito Personal y Profesional
Hola Amigos de la PAZ
Los mensajes que recibo estos días, llegan cargados de inquietudes, quejas y ansiedad. He aquí algunos ejemplos:
“Mi mujer no traga a mis padres ni a mis hermanos. Les tiene manía... yo creo que está celosa… Dice que me utilizan y que yo soy un cobarde. Siempre la misma historia. Me siento agobiadísimo, otro año más…”
“…En cuanto llego a la casa de mi madre empieza el show... que si pobrecita ella que mi padre la dejó, que qué dura es la vida... es una amargada y todos salimos deprimidos y de mal humor. ¡no lo aguanto más! pero si no voy me siento culpable. ”
“Hola Anne, no me gustan las reuniones con familiares a los que no tengo porque aguantar. Sus conversaciones me hacen sentir muy mal. Hablan a voces y yo necesito paz. Si voy es por mi madre... Después necesito varios días para recuperar el ánimo y claro mis hijos lo sufren, no lo entienden.”
“…pues este año no me pienso dejar manipular por mis abuelos. Odio a mis padres, sobre todo a mi madre ¡Es que no la soporto!. Este año paso... iré a felicitarles a ellos, hare el paripé, cogeré mi cheque y me largaré a pasar las fiestas a otro país…”
“…mi cuñada es una hipócrita y encima mi marido se deja manipular por ella y por sus padres. No me gusta el ejemplo que les están dando a mis hijos. Creo que no debería ir para protegerles ”
“…voy a cumplir cincuenta años y todavía no puedo fumarme mi puro en casa de mis padres, cuando están mis hermanos…”
“…yo soy muy religioso y todos los años cumplo con esta sagrada reunión de familia. Lo que me parece intolerable es que, haya tanta falta de disciplina. Cuando estamos todos en la mesa y escucho hablar a mis sobrinos, me avergüenzan. Pero nadie, ni siquiera su padre les hace callar…”
Nuestra sociedad evoluciona a su ritmo y a menudo, se enfrenta a los mensajes de un pasado religioso y socio cultural que la sigue nutriendo o afectando y más aun, en periodos festivos como la Navidad. Muchos de nosotros, que también tenemos un ritmo de evolución propio, nos sentimos obligados a reunirnos y a cumplir con nuestras familias de origen, y como todo aquel que hace las cosas por imposición, no por elección propia, nos quejamos de nuestros familiares y con facilidad les acusamos ya del fastidioso momento que será el reencontrarse con ellos en estas fechas. No obstante, por miedo a ser rechazados y juzgados por los mismos, nos sometemos a esa reunión.
Veamos: La Navidad es un periodo que nos recuerda, el Nacimiento. Quizá sea bueno y útil para todos recordar el nacimiento de una de las personas más amorosas (ni tiránica ni justiciera) que han pisado este planeta en ese momento, y que dedicó su vida a transmitir con sencillez la Bondad natural, el Perdón liberador y a honrar la Multiplicidad saludable de la existencia. En ningún momento, dejó de mostrarse auténtico en cualquier acción que emprendiese, aún sabiendo el castigo en el que incurría por serlo, en aquella época.
¿Qué ha sido de ese ejemplo histórico de autenticidad?
Pues todos, nos disculpamos diciendo: "Bueno, es que yo no soy Jesús.”
No, no lo eres, ni yo tampoco, no obstante, sí que podemos liberar la autenticidad que igual que el suyo, conllevan naturalmente nuestros corazones.
Libera, lo mejor que puedas, tu verdadera esencia amorosa en cualquier época del año. Pues sin duda, ahí reside tu libertad y tu respeto hacia ti mismo y hacia los demás. Recuerda: “lo semejante atrae a lo semejante.”
Anne Astilleros

Trackback
Comentarios


Qué razón tienes... Odio sentirme manipulada por estas fiestas y ahora decido ser yo misma y no la que los demás esperan de mi.
Felicitaciones a todos.